1. About en Español
Send to a Friend via Email

Your suggestion is on its way!

An email with a link to:

http://hispanos.about.com/od/Tradiciones/a/Reflexiones-Sobre-La-Navidad.htm

was emailed to:

Thanks for sharing About.com with others!

Reflexiones sobre la Navidad

Más allá de los preparativos, los ritos y tradiciones son relevantes

De

Reflexiones sobre la Navidad

Pesebre mexicano

Getty Images

Si bien es una celebración cristiana, las tradiciones de la Navidad se han popularizado tanto que hoy día se celebran en muchos países y hogares alrededor del mundo. Es común que muchas personas que no son cristianos, si bien no celebran todas las tradiciones y ritos, al menos se reúnen con amigos o familiares para compartir una mesa navideña. Más allá de los adornos y las tarjetas de Navidad, los regalos y la mesa navideña, los villancicos y los ritos religiosos o las celebraciones populares, existe una razón por la cual se festejan los ritos y tradiciones.

Evidentemente, como fiesta católica la Navidad es una celebración muy importante. La iglesia católica considera que la Pascua de Resurrección es la celebración más importante del calendario católico, pero la Navidad es una fiesta más popular, que reúne varias tradiciones y requiere mayor preparación y más participación, especialmente por parte de los niños de la familia.

Recuerdos de la infancia

Los recuerdos más bonitos de la Navidad en mi infancia eran los preparativos. Mis dos familias, la paterna y la materna, como la de muchos argentinos, eran de origen europeo. Mi familia paterna era de origen suizo alemán y polaco –una mezcla de católicos, protestantes y judíos conversos–, mientras que mi familia materna eran todos italianos y de profunda convicción católica. Por lo tanto, teníamos lo mejor de todos los mundos. La comida y los deliciosos postres alemanes y polacos, y las tradiciones religiosas católicas.

Pocos días antes de festejar la Navidad, íbamos a casa de mi abuela materna quien tenía una larga colección de figuras del pesebre. Según recuerdo, eran probablemente de 25 a 30 piezas. Por ser tan grande, las instalábamos en el piso. Colocábamos el árbol de Navidad en un rincón del salón de entrada y mi abuela sacaba un sillón para acomodar el extenso pesebre.

Luego, los mayores armaban una serie de montañas y valles de papel madera –que se asemejaba al paraje de Belén-, con pequeños espejos bordeados de piedritas que lucían como lagos o pozos de agua para que los animales calmaran su sed, y árboles y pequeños pinos –aunque no muy autóctonos del lugar. Allí mi hermana, mis primos y yo colocábamos las figuras que componían el pesebre, al mismo tiempo que mi abuela nos contaba la historia del Nacimiento y como el Niño había venido para salvarnos a todos.

Toda la escena era una maravilla de desniveles y caminos con arena que mi tía conseguía de una plaza cercana. En la elevación más alta, colocábamos el establo, una pequeña construcción de madera y papel maché con una estrella que colgaba en lo alto del retablo, iluminada con una pequeña bombilla eléctrica que mi tío instalaba en la parte de atrás de la escena. Cuando la luz se encendía, una estrella iluminaba la escena y se reflejaba en los rostros de las figuras de cerámica. Era un momento que, de niña, me dejaba sin aliento.

Los ritos y tradiciones, importantes componentes de la cultura

Me doy cuenta ahora que estos eran años en los que había tiempo para que la familia colaborara en un proyecto conjunto; que los mayores tenían el tiempo suficiente para buscar los materiales; y la paciencia para dejar que los niños ayudaran en el proyecto.

La tarea de la abuela eran los relatos bíblicos, adaptados a los oídos infantiles con gran cariño y un dejo de autoridad, la autoridad que dan las tradiciones y los ritos. Nosotros escuchábamos extasiados.

Ya de joven y durante mucho tiempo creí que los ritos y las tradiciones eran las reglas de la sociedad necesarias para que otros vivieran por ellas, las reglas necesarias para quebrantarlas o para desobedecerlas. Pero ahora que muchas Navidades han pasado en mi vida, evoco esos momentos.

Mas allá del sentido religioso, los ritos y tradiciones de la Navidad, como la de muchos otros momentos de la vida, están ahí para recordarnos que somos una comunidad global, que dependemos los unos de los otros para reconocernos y saber quiénes somos. Los ritos y las tradiciones nos unen y nos diferencian, no importa a qué o por qué los celebremos, ya que Dios tiene muchos rostros.

Lo importante es re-conocernos como parte de una gran comunidad humana en el momento de compartir una mesa, al encender una vela, en la luz de una estrella que ilumina el pesebre o en la invocación de nuestros ancestros. Los ritos y tradiciones nos ayudan a entender que lograr la unidad siempre conlleva un compromiso y que el sentido de comunidad y de propósito común deben anteponerse al egoísmo personal.

Finalmente, los ritos y las tradiciones nos dan un tiempo de reflexión y de memoria, no para añorar un pasado que ya no existe o para agitarnos por un futuro que es incierto, sino para detenernos en el presente y pensar cómo podemos ser mejores padres, hijos, esposos, vecinos, ciudadanos de este país y de este mundo. En definitiva, cómo podemos ser mejores seres humanos.

¿Cuáles son tus reflexiones y deseos en esta Navidad?

©2014 About.com. Todos los derechos reservados.